Thursday, February 17, 2005

Se necesitan zonas libres de celulares

Me siento a almorzar en la terraza de un café chico, incauto de que me estoy poniendo en la mesa contigua al vendedor arquetipico. Habla por celular: Mira, yo no estoy visualizando tu trabajo, Cristian lo está viendo. Nooo Carola, no te pongas nerviosa, anda de a poquito, inventa ideas y me las comentas. No, tienes que poder ver la meta, porque asi sabes que estas, ponte tu, a ochenta mochilas de la meta, entonces te la podís jugar por las ochenta mochilas. Insísteles que está el kit para los que lleguen, es un portacedés y un bolso de playa, pero juégatela, carola, coméntame si tienes alguna idea,, si querís hacer algo, no sé...no, no me llegó tu email, tenis bien la direccion? Ya, pero ánimo, con fuerza, asi, juégatela (sigue asi por varios minutos, luego de colgar le comenta a las otras dos personas en su mesa: nunca me gustó esta cabra, desde que llegó...)

Pienso que sería maravilloso que los dos pedazos de churrasco de su plato se plegaran y formando sendas bocas agotaran al vendedor arquetípico en un brainstorming frenético con ideas para cada zona, cada tienda, cada región, y huyeran, para no seguir perdiendo tiempo valioso de trabajo, luego de zamparse su ensalada.

Igual, después de escribir esto me olvido del vendedor arquetípico, al menos hasta un próximo encuentro, y opto por retener la imágen de mi amiga Su, con quién me encontré poco antes, embarazada y radiante caminando por la calle.

1 Comments:

Blogger Samanta said...

*risas*

3:35 pm  

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